sábado

Sueño vívido

Estoy en el banco, hago fila y hace calor; hace más calor que de costumbre. Estoy triste, más triste que lo usual, más cansado que de costumbre. 
Es Jueves en la tarde, pierdo mi tiempo, pierdo energía. Tengo un Déja vù y ni siquiera me queda algo qué pensar al respecto; aprendí no hace mucho que dios no existe, que el Déja vù no existe -es el cerebelo o es un acto previamente soñado que al fin se realiza, punto-; también concluí que no existe mi alma gemela y mucho menos yo cumpliendo mis sueños. 
Estoy en el banco, hago fila, hace calor; hace más calor que siempre, que de costumbre. Me doy cuenta que ya no me importa nada, mucho menos pagar mis cuentas con el estado. Decido salirme del banco faltando unos pocos puestos para llegar al cajero. Decido salir, después de hacer una cola de una hora y diez minutos. 
Así que salgo, un poco desubicado, un poco malhumorado. Noto que hay tráfico, que hace muchísimo calor. Me duele el pecho, me desespero, estoy ansioso. 
Mi corazón late muy rápido, como si de una situación peligrosa lidiara. El sol me está quemando la cara, sudo como nunca. Veo una sombra que proviene de dos grandes árboles, me dirijo hacia ellos. Me doy cuenta que estoy completamente exhausto, física y psicológicamente, así que trato de calmarme, de pensar en cosas triviales, de preocuparme menos. 
Una señora de unos treinta y cinco años me pregunta algo, tal vez por una dirección. Le respondo que no sé, que no me siento nada bien; ella me mira mal, se retira con un insulto gastado. Me doy cuenta que estoy peor de lo que pensaba; el dolor de pecho es más intenso, me mareo, pierdo fuerzas, estoy perdiendo la conciencia. La gente pasa, me mira con extrañeza, con preocupación. Podría pedir ayuda, podría pedirle a alguien que llame una ambulancia, pero no lo hago; no quiero. Estoy recostado sobre el tronco de un árbol. Creo que muero, me estoy muriendo, no hago nada al respecto. 
Hace calor, deseo que llueva un poco; deseo sentirme vivo, anhelando tan sólo sentir el dolor más intenso de la vida que se me va, se me escapa, que me deja con deudas; con deudas de lamento.

No hay comentarios: