jueves

Conciencia

Está la vida fácil, la vida complicada; la vida de los amantes de la música y la vida de los fanáticos de fútbol o religión. La vida de los sociables, la de los insociables; la vida de los que se quejan, la de los que callan mientras se mueren por dentro. Está también la vida de quien nos ayuda y la del ambicioso que no nos ayuda; la de los que son violentos y la de los que dan un abrazo cálido y son rechazados. Las vidas... Las vidas son todas la misma cosa, la misa vaina, el mismo camino tomado desde diferentes perspectivas; y todas son producto de muchos factores que si nos pusiéramos a detallar, les hallaríamos razones; razones a esas vidas que son las mismas, tomadas desde diferentes perspectivas. Sin embargo, son muy pocas las personas que están conscientes de esas vidas; de la vida. Pocos... son conscientes de lo que hacen, piensan y sienten. Te digo esto para que puedas entender la razón por la cual lloro por cualquier cosa, inclusive cuando me aburro; siempre encontraré el viento rasgándome los sentidos. Siempre.

lunes

Lunes

Eran -creo yo-, alrededor de las 5 am. Sin control, despeinado, riéndome, a gritos. Eché un vistazo hacia las montañas: luces fosforescentes, sonidos retumbantes. Gritos, risas. Risas y corazones ilusionados. Era de madrugada, reía, me veían reír, y no me satisfice, ni a los cordones.

sábado

Razones

–Te quiero.
–¿Por qué?
–Te quiero, te quiero porque me atraes, me gustas. 
–Eso es muy común, muy genérico. Tienes que darme un porqué, alguna especificidad. 
–Está bien. Te quiero porque me gusta mucho tu forma de ser, eres cómico, me haces reír.
–Dime una cualidad real, eso es por la novedad.
–Atracción física, eso es. Me atraes, físicamente. 
–Eso es temporal, se desvanece con más rapidez. 
–Te necesito.
–Inseguridad, eso es inseguridad
–Eres buena compañía. 
–Sabes, suena muy limitado, se puede decir lo mismo de una mascota, de un animal. 
–Somos el uno para el otro, siento que somos almas gemelas, que el destino se las arregló para ponernos en un mismo camino para que nos cruzáramos. Siento también que me completas, creo que yo también te completo, que encajamos de manera única, perfecta, ideal.
–Deja de ser fatalista. Si fuera así, ¿dónde queda la voluntad?
Hay una pausa, un silencio prolongado. Se puede apreciar el sonido de una balada proviniendo del apartamento del frente, y ruidos de carros por llegar a alguna parte, proviniendo de afuera, a través del ventanal.
–Sí, no sé, tal vez tengas razón. Quizás no te quiero.
–Y por un instante pensé de verdad que eras la persona perfecta para mí, qué lástima.

domingo

Compensaciones

Es una ley de la física, que ya ha sido escuchada por muchos, pero que falta por ser analizada un poco más. La ley, la de física, a la misma que me estaba refiriendo; trata de que a mayor tamaño del paraguas, menor será el tamaño del pene de su portador o compañero sentimental de la portadora. Entonces cuando camino por la calle y me cruzo con una mujer protegida por su paraguas; por su hombre portador, creo que por un instante los tres sonreímos, como quienes comparten y sobrellevan un gran secreto el cual se tiene que bien cuidar.