El arte de no ser visto
de anhelar un roce y un abrazo
el temor de ser visto
de que te rechacen tu idea
a ti mismo
A quién buscas de prisa
si no tocas, con tus plantas, la alfombrilla
bataneas tus brazos
en un cuarto de reflejos rotos
Te encubres en hilachas rojas
tibias, listas para ser tejidas
modulas tu mano, mantienes el pulso
te ondulas, en pandeo giras
El arte de ser visto
de anhelar un te-veo cercano
de escuchar un te-quiero vivo
de sentir un me-quiero nato