lunes

Como sólo sé yo

 Soy un desencantado por la vida

entre traumas complejos y facilidades

por medio de mucho amor y soledad

me sentí desvanecer 

y por mucho tiempo he caído abatido 

por aquellos cuya esperanza fue destrozada

y luego por mi propia desidia 

una apatía indirecta empalada en mi patio 

por el dolor propio y por la injusticia ajena

aprendí a ser miserable y a ser cobarde

los lazos de pánico y rechazo se aprietan 

de vez en cuando rechino

casi siempre me estremezco por el humo 

la neblina y el vapor de las posibilidades

grises y amargadamente amarillas 

que permean en mis poros 

y me abrazan en el camino

la pugna se hace más urgente

por ser aquello impuesto por ellos

los que me enseñaron a vivir una vida que no es mía

y a caminar caminos que no me gustan

y a tocar gente que me repugna

Pero, basta, algún día debe detenerse

la locura de perseguir sueños forasteros

cuándo será que caeré al borde del lago

destinado a morir envilecido y enajenado 

y me pueda mirar a la cara, agonizante

quiero no reconocerme, tener un rictus repulsivo

que se pare el tiempo de la ira

que se me eleve una mala palabra 

Quiero al fin no saber quién soy yo

Sólo así volver a empezar es posible

tocar la arena al borde del lago con mis dedos

resoplar y sentirme mover

pararme y tocar piedritas con mis pies

rascarme la espalda y sangrar

quiero saber que no sé quién soy

para erigirme con mi intuición

tirarme al lago porque se siente bien

sobrevivir como sólo sé yo

jueves

El arte de ser visto

El arte de no ser visto
de anhelar un roce y un abrazo
el temor de ser visto
de que te rechacen tu idea
a ti mismo

A quién buscas de prisa
si no tocas, con tus plantas, la alfombrilla
bataneas tus brazos
en un cuarto de reflejos rotos

Te encubres en hilachas rojas
tibias, listas para ser tejidas
modulas tu mano, mantienes el pulso
te ondulas, en pandeo giras 

El arte de ser visto
de anhelar un te-veo cercano 
de escuchar un te-quiero vivo
de sentir un me-quiero nato